Ecografía 4D y rasgos del bebé

Uno de los momentos más emotivos de la ecografía 4D es cuando puedes distinguir los rasgos del bebé. Si se parece a papá, a mamá, a su hermanito…se pueden apreciar mejor cuando la gestación es más avanzada, aunque cada etapa del embarazo es especial para poder ver determinadas cosas del bebé.

La carga genética es la que determina el parecido de los niñ@s con los padres, debido a la herencia que se encuentra en los genes y que no es más -ni, menos- que información incluida en el espermatozoide y el óvulo en el momento mismo de la concepción. Cuando se va formando el embrión ya están determinados los rasgos físicos del bebé, como el color de pelos y ojos, la forma de la nariz y la boca, etc.

En la ecografía 4D vas a poder ver desde las primeras semanas (a partir de la semana 12) la evolución de tu pequeñ@ y a medida que pasen las semanas los rasgos se van acentuando porque poco a poco se va formando el embrión. Muchos padres ya pueden desvelar a quién se parece desde las primeras ecografías 4D en la que se puede ver el rostro con claridad.

Debido a que nuestro organismo tiene más de 20.500 genes que pueden combinarse de infinitas formas en el momento de la fecundación no existen dos personas iguales. Debido a eso es también imposible predecir el aspecto físico del bebé a priori y si se parecerá más a mamá o a papá, de ahí la magia de la ecografía 4D cuando desvela por primera vez los rasgos que va a tener el futuro niñ@.

Es a lo largo del segundo y tercer mes de embarazo cuando la cara del bebé coge forma encajándose poco a poco tanto la nariz, como los ojos, las orejas y la boca, moviéndose desde el centro a un extremo y otro de la cabeza. Así nacen poco a poco los primeros rasgos del embrión.

¿No tenéis ganas de saber a quién se parece vuestro bebé? ¡Venid a conocerlo!